Este miércoles, Bolivia iniciará la aplicación del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2025), una evaluación internacional que busca medir los aprendizajes de los estudiantes de primaria para identificar los factores que afectan su rendimiento escolar. El estudio llegará a 16.000 alumnos de tercero y sexto de primaria de 400 unidades educativas en nueve departamentos del país.

Dino Palacios, director del Observatorio Plurinacional de la Educación de Bolivia, explicó que el objetivo central es contar con información que permita identificar las dificultades educativas y orientar acciones para implementar mejoras para la enseñanza. La evaluación es coordinada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y Cultura junto al Ministerio de Educación.
“Lo que nos interesa es conseguir datos, insumos que nos sirvan para mejorar, por eso decimos que nuestra tarea fundamental es evaluar para mejorar, para políticas públicas, para acciones específicas. La única forma de saber si estamos haciendo algo bien es midiendo, evaluando si estamos haciendo algo bien o estamos haciendo algo mal”, sostuvo.
¿Qué evaluará el ERCE 2025?
Palacios informó que el estudio está dirigido a estudiantes de tercero y sexto de primaria. Ambos cursos deberán rendir pruebas de lectura, escritura y matemáticas. Los alumnos de sexto también serán evaluados en ciencias de la naturaleza.
“Es una prueba internacional estandarizada, es decir, con protocolos, con reglas que se aplican a todos los países de la región. Se revisa el diseño curricular y, en función de esa currícula, se hacen preguntas. La diferencia que existe es simplemente de adaptación lingüística, porque hay palabras que en algunas regiones se denominan de otra manera”, explicó.
Además de medir los conocimientos adquiridos, el ERCE contempla una segunda dimensión relacionada con factores asociados al aprendizaje. Esta parte busca reunir información sobre condiciones familiares, la infraestructura y la gestión educativa, además de otros elementos que pueden ayudar a comprender porque hay diferencias en el rendimiento de los estudiantes.
Una evaluación para identificar las dificultades educativas
La aplicación del ERCE representa un nuevo proceso de evaluación internacional para Bolivia, después de varias décadas sin participar en un ciclo de estas características, según Palacios. El director recordó que el país realizó una medición similar en 1997 y sostuvo que recuperar estos estudios permitirá contar con datos actualizados sobre el estado de la educación primaria.
El entrevistado indicó que evaluaciones nacionales realizadas en años anteriores identificaron deficiencias en habilidades fundamentales, particularmente en lectura y escritura. Por ello, considera que los resultados del ERCE podrían evidenciar dificultades que requieren atención, aunque remarcó que la finalidad del estudio es establecer una base técnica para tomar decisiones.
“Creemos que los resultados que nos va a proporcionar este estudio no van a ser muy auspiciosos, porque evidentemente este proceso es un trabajo muy sostenido, no es de la noche a la mañana. Pero creemos que la única forma de actuar, de mejorar, es con datos. La única forma de corregir nuestros errores es evaluando”, afirmó.
La autoridad aclaró que la evaluación no es para sancionar a los profesores ni calificar a los estudiantes ni elaborar ningún tipo de ranking. El propósito es identificar necesidades y generar información para que se trabaje en medidas concretas para mejorar la enseñanza en el país.
“Entonces, los profesores y los estudiantes conocen que van a tomar esta prueba, pero, como te decía, el propósito no es ponerles nota, el propósito no es calificarlos como buenos, no, el propósito es saber cómo estamos, tener esos datos para ver cómo podemos mejorar”, manifestó.
La evaluación se desarrollará en 400 unidades educativas seleccionadas mediante una muestra representativa, con participación de establecimientos del área urbana y rural, fiscales, privados y de convenio. La selección de las escuelas y de los cursos participantes responde a un procedimiento técnico que busca incluir unidades educativas de distintos tamaños.
