• 25 de julio de 2024 08:25

Bolivia sufre un triple impacto ambiental: sequía, cambio climático y fenómeno del Niño

PorSTBnoticias

Sep 19, 2023

Foto referencial. | La Patria.

Actualmente Bolivia sufre un triple impacto ambiental, además del cambio climático, está la sequía y el fenómeno del Niño, informó el viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Magín Herrera.

«Hay un incremento de temperaturas que nuestros científicos han ido señalando y hemos comprobado, por tal razón hay distorsión en el comportamiento climatológico, también tenemos temporada seca, es un año escaso de lluvias y de paso tenemos el fenómeno del Niño», informó el viceministro en la presentación de la «Observación General Nº 26 sobre los derechos del niño a un medio ambiente sostenible», del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

De acuerdo a la autoridad, el aumento de la temperatura se ve reflejado en las ráfagas de viento con direcciones repentinas que cambian, así como en precipitaciones pluviales que se presentan y van más allá de los pronósticos; y el fenómeno del Niño- que ya está en el país- genera densidad solar en las partes altas y bajas del Bolivia, en consecuencia se produce evapotranspiración lo que genera impactos negativos en los espejos de agua, los lagos y las lagunas.

«Estamos sintiendo la sequía, recién en septiembre el Altiplano inicia la siembra de la papa, si no tenemos la humedad apropiada ni el comportamiento adecuado (del clima), podría verse afectada la siembra y la agroproductividad. Con esta información nos prepararemos», prosiguió Herrera.

Pero los agricultores y los adultos no son los únicos afectados por el cambio climático; sino también los niños, así Unicef presentó este martes un informe en el que hizo conocer este tema.

«En Bolivia se estima que hay dos millones de niños, niñas y adolescentes que viven en zonas proclives a inundaciones y 600.000 viven en zonas susceptibles a sequías. Todos los efectos de la crisis climática tiene efectos en la población», señaló Rafael Ramírez, representante de Unicef en Bolivia.

En el evento de hoy, algunos adolescentes dieron a conocer sus propias vivencias. Edward Perales, de 15 años y estudiante de la unidad educativa Eduardo Abaroa, de la comunidad Macharetí de Chuquisaca – zona del Chaco- aseguró que viven en sequía y les hace falta agua.

El joven dijo que su municipio está totalmente abandonado por las autoridades locales y departamentales ya que solo en su colegio hasta el momento no cuentan con tinglado y los que pasan clases a las 11.00 son afectados por las altas temperaturas, superior a los 30 grados.

«Desde marzo no llueve ¿se imaginan cómo está todo? todo está seco. Los ganaderos de la zona y trabajadores necesitan del apoyo pues también hace falta agua para mantener su producción en buen estado. Las autoridades hacen su ausencia».

«Se sufre de falta de agua y nosotros queremos transmitir ello para tener la ayuda necesaria», dijo además Vanessa Siye, del municipio de Concepción, en Santa Cruz.

Además de la afectación en la salud de los niños, niñas y adolescentes, los daños al medio ambiente también se ven reflejados en su educación pues no pueden llegar con normalidad, en su seguridad alimentaria y en su protección, principalmente, dijo el representante de Unicef en Bolivia.