
Médicos alertaron que las reservas de sangre en los bancos de La Paz se han reducido hasta la mitad a causa de los bloqueos, y advirtieron que ante una emergencia de mayor magnitud no habría capacidad suficiente para responder.
“Las unidades de sangre que debe tener el banco de La Paz son 700; hoy tenemos 150”, declaró a El Deber Luis Larrea, presidente del Colegio de Médicos de La Paz.
Ignacio Alurralde explicó que en el departamento funcionan tres bancos de sangre: el Hemocentro público, un banco privado y otro de la seguridad social. Todos enfrentan dificultades por la caída de donantes y las limitaciones de movilidad derivadas de los conflictos.
“El Hemocentro, frente al Hospital del Tórax, abastece la seguridad pública; es la sangre para quienes están en hospitales y clínicas públicas”, precisó Alurralde.
Normalmente se activan planes de contingencia en fechas críticas como Carnaval o Año Nuevo, pero el abastecimiento se ha deteriorado de forma repentina. “La dificultad es muy aguda y muy rápida. Ese plan no puede funcionar sin donaciones y los donantes han disminuido”, lamentó.
Además, muchas personas no pueden acudir a donar por la incertidumbre o porque están bloqueadas en distintos puntos del departamento, y las brigadas móviles de captación dejaron de operar con normalidad por la escasez de combustible.
Larrea advirtió que, ante una emergencia de gran magnitud, el sistema sanitario no podría responder adecuadamente. También señaló que la crisis afecta la alimentación en los hospitales paceños por el desabastecimiento de productos básicos: “Hoy La Paz está asfixiada totalmente; no hay alimentos y, por lo tanto, los hospitales no cuentan con la alimentación necesaria para ofrecer dietas específicas a los enfermos”, declaró a El Deber.

