El informe también establece que la producción potencial de hoja de coca seca al sol alcanzó 79.810 toneladas métricas durante 2025.

La superficie cultivada con coca en Bolivia llegó a 36.400 hectáreas en 2025, un 7% más que las 34.000 hectáreas registradas el año anterior, según el informe de monitoreo presentado este martes por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
El reporte, elaborado con información correspondiente a 2025, muestra un comportamiento distinto entre las principales zonas productoras. Mientras los Yungas de La Paz registraron una reducción del 4%, el Trópico de Cochabamba reportó un incremento del 4%, de acuerdo con la representante de la UNODC en Bolivia, Mónica Mendoza.
En el Trópico cochabambino, el informe contabilizó 17.471 hectáreas de coca, frente a las 14.275 hectáreas registradas en el periodo anterior.
Uno de los principales datos del reporte es que la superficie total de cultivos identificada en el país excede en 14.400 hectáreas el límite establecido por la normativa boliviana, que autoriza hasta 22.000 hectáreas de cultivos de coca.
Mendoza señaló que los resultados del monitoreo deben constituirse en una herramienta para que el Estado defina acciones frente al crecimiento de la superficie cultivada.
El informe también establece que la producción potencial de hoja de coca seca al sol alcanzó 79.810 toneladas métricas durante 2025.
A partir de ese volumen, la UNODC planteó una estimación hipotética sobre el potencial de producción de cocaína si toda la hoja disponible fuera destinada a ese propósito. Bajo ese escenario, el cálculo alcanza 427 toneladas métricas.
El organismo presentó además escenarios alternativos en los que se descuentan las hectáreas permitidas por ley y otros factores relacionados con la comercialización legal de la hoja. En uno de esos ejercicios, al restar las 22.000 hectáreas autorizadas, el potencial estimado se reduce a 176 toneladas.
El informe fue presentado con la participación de autoridades gubernamentales, policiales y militares y establece los datos de 2025 como referencia técnica para las políticas estatales de monitoreo y control de los cultivos de coca.
