• 20 de febrero de 2024 19:34

La sequía deja sin agua a seis municipios de Tarija

PorSTBnoticias

Sep 13, 2023

El Gobierno Nacional reportó que 260 de los 337 municipios de Bolivia, registran desastres naturales por efecto de una extrema sequía asociada al fenómeno de El Niño, con perdidas agrícolas y ganaderas hasta un 85%.

El agua para consumo animal escasea en las comunidades campesinas.

Las familias campesinas de los municipios de Entre Ríos, Yunchará, Villa Montes, El Puente, San Lorenzo y Uriondo en el departamento de Tarija, ingresaron en estado de emergencia, por la escasez de agua para el consumo humano y para los animales, a consecuencia de la extrema sequía que se registra en el sur de Bolivia.

 La crisis del recurso hídrico de manera anticipada en las cuencas acuíferas de los sistemas de agua potable en los municipios de Uriondo, El Puente, Yunchará y Villa Montes, obligó a las autoridades municipales y de las subgobernaciones a trasladar el líquido elemento a través de camiones cisternas informó el subgobernador de Uriondo, Edilberto Panique Quiroga.

 Similar situación ocurre en el municipio de Yunchará y El Puente, donde las autoridades distribuyen agua potable en carros cisternas a familias de las diferentes comunidades, porque los sistemas de agua se secaron en su totalidad por la extrema sequía, señaló el alcalde municipal de Yunchará, Agustín Casasola.

 La falta de agua en varios municipios de Tarija también está provocando una sequía total de cultivos de maíz, papa, hortalizas, maní, soja, tómate, pimentón, cebolla, zanahoria, críticos, caña de azúcar, flores, durazneros entre otros, a consecuencia que las cuencas hidrográficas se quedaron sin agua, lamentó el dirigente de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT), Aldo Velázquez.

 Los niveles de las principales represas bajaron un 40% en Calderas, El Molino, Huacata y San Jacinto, afectando mes de hectáreas agrícolas en los municipios de El Puente, Cercado, San Lorenzo y Uriondo, explicó el director del Servicio Departamental de Gestión Integral del Agua (Sedegia), Alan Echart.

 La pérdida irreparable de miles de hectáreas de cultivos, principalmente de maíz, por la falta de lluvias, y la muerte de ganado bovino y lechero son algunas de las consecuencias que preocupan a la población, mientras se comienza hablar acerca de la posibilidad del racionamiento del agua potable en algunos municipios de Tarija.

Ante esta situación crítica que se avecina en el departamento por el cambio climático la Gobernación activó un plan de mantenimiento de unos 200 pozos profundos de agua, en diferentes municipios y provincias, para paliar la extrema sequía, detalló el gobernador, Oscar Montes.

 El viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, la pasada semana manifestó que al menos 260 de los 337 municipios de Bolivia, reportaron desastres naturales por efecto de una sequía asociada al fenómeno de El Niño.

 Asimismo remarcó que en lo que va de la gestión, el Gobierno del presidente, Luis Arce, se invirtió más de 8.200 millones de  bolivianos en 838 proyectos de agua, saneamiento, riego y manejo de cuencas para garantizar el consumo humano y la actividad agropecuaria.

El Gobierno alista plan contra la sequía en Bolivia

 En medio de la escasez de agua potable para la población, cultivos agrícolas y la ganadería, el Gobierno Nacional envió a la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia (ALPB), un proyecto de Ley reformulado del Presupuesto General de Estado (PGE) 2023, para adicionar Bs 5.000 millones para atender los desastres naturales.

 El viceministro de Medio Ambiente, Magín Herrera, confirmó que se están ultimando los detalles de un plan para luchar contra la sequía en el país, donde se contempla aspectos cualitativos y cuantitativos junto a las tareas que cada una de las instancias gubernamentales tienen que desempeñar, agregó el funcionario público.

 Según datos del Viceministerio de Defensa Civil, los departamentos afectados por la sequía son La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Chuquisaca, Tarija y Potosí. En estas regiones, los niveles de agua en ríos, represas y acuíferos han disminuido significativamente, lo que ha provocado una escasez de agua para el consumo humano, la agricultura y la ganadería.